Pobreza Infantil en América Latina y el Caribe

Sinopsis:

En 2003 el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), la Universidad de Bristol y la London School of Economics realizaron una investigación innovadora para medir la pobreza infantil en los países en desarrollo. La pobreza infantil, según la definición de ese estudio, se entiende como la privación de los derechos a la salud, la educación, la información, una nutrición adecuada, el agua y el saneamiento y la vivienda. Este estudio reveló que el 56% de los niños de países con bajo y mediano ingreso padecen de una o más privaciones graves. A fin de reflejar más adecuadamente la situación de la región, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Oficina Regional del UNICEF para América Latina y el Caribe (UNICEF-TACRO) emprendieron en 2008 el presente estudio para adaptar esta metodología de medición de la pobreza infantil de carácter multidimensional a la realidad de los países latinoamericanos y caribeños, y combinarla con la medición de la pobreza por ingresos tradicionalmente realizada por la CEPAL. Los resultados de este estudio son preocupantes ya que muestran que alrededor del 45% de la población menor de 18 años vive en situación de pobreza, lo que afecta a casi 81 millones de niños, niñas y adolescentes que sufren privaciones como resultado de un déficit en el ejercicio de algunos de sus derechos.

A fin de eliminar el flagelo de la pobreza infantil, los gobiernos deben integrar las políticas sociales, las políticas de empleo y las políticas macroeconómicas. Esto requiere asignar mayores recursos para promover los derechos de la infancia, asegurar un entorno protector, aumentar la provisión y la calidad de los servicios, como también ampliar los sistemas de protección social. Asimismo, con el fin de incorporar a niños y niñas de grupos sociales cuyas probabilidades de quedar rezagados son altas, las políticas sociales y de protección selectivas deben constituir un puente para incluirlos en el marco de políticas universales.
Esperamos que esta primera contribución de la CEPAL y el UNICEF al conocimiento específico de la pobreza infantil en América Latina y el Caribe sea un aporte para que otros actores, en particular las oficinas nacionales de estadística de los países de la región, emprendan estudios similares y mediciones periódicas que sirvan de instrumento para la formulación de políticas públicas orientadas a la superación de la pobreza infantil. Contar con la capacidad para analizar y monitorear la evolución de la pobreza infantil es un compromiso que los países asumieron en la Declaración y los Objetivos de Desarrollo del Milenio, y que es muy importante para que todos los niños, niñas y adolescentes sean incluidos y se asegure el respeto de los derechos consagrados en la Convención sobre los Derechos del Niño.

Temas: Economía, educación, Niños y Niñas |